Ella a vuelto a escaparse por la ventana, como cada vez que él llama a la ventana. Como un día sus padres la pillen la matarán, y después ella le matará a él. Que tontería, ella nunca le haría daño, no solo porque cuando le intenta dar un puñetazo la perjudicada es ella, es otra cosa...
- Creía que no ibas a bajar nunca, conforme pasan los años eres cada vez más lenta.
· ¿Perdona? Eres tu el que cada día tiene peor puntería, casi le das a la ventana de mi hermana en vez de a la mía.
- Lo he hecho a propósito.
· Si claro...hay que admitir que te estas haciendo mayor.. la vista ya no es lo que era.
- Lo digo enserio, sabía que me estabas observando por la ventana cuando he llegado, lo que me pregunto es por qué no has bajado directamente... te habrás quedado embobada viendo lo guapo que soy.
· Deberías dejar de darte tantos aires, así es normal que no tengas novia.
- Vaa... te tengo a ti que para el caso es lo mismo.
Ella no soporta que haga eso, siempre suelta ese tipo de comentarios y ella nunca sabe como tomárselos, porque ella le quiere, lo tiene claro, pero.. ¿y él?.
- Venga, coge el casco, he descubierto un sitio nuevo que te va a encantar.
Y ella coge el casco de la moto y se agarra fuertemente a él, para el caso da lo mismo, dentro de una par de semanas él ya no estará e ella intentará olvidarse de todo, aunque claro, eso se dice muy fácil porque ha pasado grandes momentos con él, como cuando construyeron el columpio frente al río o cuando él intento enseñarle a conducir la moto y ella acabo escayolada en el hospital. Recuerda lo culpable que se sintió él, y hasta el ramo de tulipanes que le regalo.
De repente la moto se detiene, ella vuelve a la realidad y no sabe donde se encuentra, lo único que ve es un río y al otro lado un sauce llorón. No puede ser, ese sitio... ella se lo ha descrito a él millones de veces "cuando sea mayor tendré una casa enorme, y plantaré un sauce llorón en el jardín".Finalmente los dos se sientan bajo las hojas que caen de aquel enorme árbol, ella sabe que no es casualidad. Ella se quedaría de piedra si supiese que él lleva buscando ese maldito árbol desde él día que le contó sus planes en el jardín, él pensó que iba a ser bastante más sencillo, pero resulta que no hay muchos sauces llorones por la zona, y lo que tenia que decir no se lo podía decir en cualquier sitio, no a ella.
- ¿Sabes? Siempre he soñado con este momento, irme lejos de aquí, a algún lugar donde no todo el mundo crea saber como soy y como dejo de ser.
· Me parece un bonito sueño, y ya casi lo tienes al alcance de tu mano, mi padre me ha dicho que os mudáis dentro de dos semanas.
- No es tan fácil.
· ¿Por qué no?
- Por el simple hecho de que no podría sobrevivir sin ti ni un solo día, y sin embargo podría escaparme al fin del mundo si es contigo, supongo que se trata de una lista de prioridades, y en esa lista tu siempre has estado la número uno.
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