Hoy toca improvisar, improvisar miradas, improvisar besos, improvisar sonrisas, no planear los sentimientos, ni los caminos, ni las caricias. Hoy toca sentir de nuevo, hoy toca no pensar y únicamente reaccionar, hoy toca notar la libertad de no tener planes, algo muy complicado dado que estamos rodeados de obligaciones, de rutina, de citas concertadas... Es cierto, hoy no puedo improvisar, y conforme se va creciendo cada vez es más complicado dejarle tiempo a la improvisación, por eso me prometo a mi misma que una vez acabe todo este aburrido tiempo de trabajos, examenes, rehabilitación y obligaciones forzosas voy a improvisar, porque no es bueno levantarse de la cama sin saber que hacer, pero no es malo levantarse un día a la espera de hacer que la vida nos sorprenda.
Si tenéis el hábito de tomar las cosas con alegría, rara vez os encontréis en circunstancias difíciles. (Baden Powell)
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)