A veces no somos conscientes del poder que otorgamos a los otros, a la gente que nos rodea.
La mayor parte de las veces no somos conscientes porque no nos importa que tengan ese poder, sabemos o mas bien creemos, que esas personas no nos harán daño, que nos han acompañado a lo largo de tiempo, o en momentos realmente difíciles y que por ello nunca nos van a herir de manera intencionada.
Hay otros casos en que otorgamos a una persona todo el poder para destruirnos, o para al menos hacer que no seamos capaces de ser felices en una temporada bastante larga, y somos conscientes de ese poder que le damos por la forma en la que se le echa de menos constantemente, porque pasarías la mitad de tu existencia entre sus brazos, por como le miras cuando no se da cuenta.. y sabemos que tarde o temprano nos hará daño, puede que no, pero hay un 90% de posibilidades de que lo haga, y eso es un porcentaje muy alto, y da miedo, mucho miedo, y sin embargo no podemos evitarlo.
+00.04.11.png)
+00.04.23.png)