Hoy no sé muy bien por qué la echo de menos, a ella, a mi cosa pelocha.
Que salga corriendo a saludarme cada vez que llego a casa, que llame a la puerta por las mañanas para dormir un ratito conmigo. Si en algo nos parecemos es que las dos somos muy mimosas .
Supongo que me alegra, que se ponga a dar saltitos como loca cada vez que sabe que tiene que salir de paseo, porque eso si, ella ya puede llover o tronar que Lara siempre estará dispuesta a dar un paseo.
Creo que también hecho de menos el abrazarla en invierno y que se tumbe en mi tripa, es relajante sentir su respiración...