Pero es eso, un día vuelves al mismo sitio, para vivir un momento que habías vivido centenares de veces y te das cuenta de que nada es lo mismo, de que todo a cambiado y de que eso te hace feliz y al mismo tiempo te da una rabia incalculable. Te das cuenta de que las verdades absolutas no lo son por mucho tiempo, que las cosas cambian, porque lo que siempre habías querido y soñado puede que no sea realmente lo que necesitas, porque algo o alguien ha trastocado tu mundo hasta el punto de cambiar las cosas...
Pero por alguna estupidez te empiezas a plantear todo, y piensas que hubiese pasado si con lo que sabes hoy, hubieses retrocedido 10 años en el tiempo, y yo pienso que de ser así hubiese acabado en el mismo lugar en el que estoy ahora y haciendo absolutamente lo mismo que ahora, pero aunque el final hubiese sido el mismo, el recorrido hubiese sido bastante distinto.
Y esto es todo lo que le da por pensar a una cuando va a ver un partido de balonmano de aquellos que entrenaban en la pista de al lado lunes, miércoles y viernes... así, de pronto y sin venir a cuento.
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